Chocolate, besos y reacción en el cerebro

Picture2Para estas fechas de celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Reyes el consumo de chocolate aumenta sensiblemente. Durante la gran parte de la historia del chocolate, éste ha sido una bebida. La presentación del chocolate sólido sólo se pudo conseguir con las mejoras introducidas en la industria chocolatera de finales del siglo XIX. En la actualidad, el consumo de chocolate se extiende por todo el mundo, en forma líquida, sólida y helada. Cuando el chocolate entra en contacto con la lengua,  y se derrite,  su efecto en el cerebro es superior al que produce un beso apasionado.

El consumo de chocolate está en pleno auge. En el transcurso de 2020, la brecha entre el cacao que el mundo demandará y la oferta productiva aumentará a un millón de toneladas métricas y en 2030 esa cifra llegará a los dos millones, según informan Mars Inc. y Barry Callebaut AG, las mejores compañías productoras de chocolates.

En 2010, sólo China consumió 40.000 toneladas de cacao. Este año, la cifra llegará hasta las 70.000 toneladas, por lo que Hershey Co. pronostica que el mercado chino será el segundo mayor, sólo por detrás de Estados Unidos. Otros países como India y Brasil también han aumentado sensiblemente su consumo. La ICCO, organización que aglutina a los productores de cacao mundial, ha aclarado que la alerta sobre el posible colapso del mercado del cacao es errónea. En un comunicado publicado recientemente, la organización confirma que hay reservas de sobra como para soportar el actual incremento de la demanda. Nuevas megaplantaciones en marcha con plantas modificadas que producen más y mejor garantizarán la oferta a una demanda imparable.

Cuando se trata de darle al cuerpo y al cerebro una maravillosa sensación de bienestar, el chocolate se impone a un beso apasionado, según se ha demostrado científicamente.

La investigación analizó las reacciones biológicas en jóvenes de 20 a 25 años, observando su ritmo cardíaco y activación en las áreas del cerebro. Luego de haber derretido el chocolate en sus bocas se besaban apasionadamente. En los participantes en el estudio, el chocolate produjo mayor y prolongado bienestar o placer, además de doblar el ritmo cardíaco. El bienestar o placer, en la mayoría de los casos, duró cuatro veces más que el del beso muy apasionado.

Una explicación podría deberse a las sustancias incluídas en el chocolate. Se sabe que algunas poseeen un efecto psicoactivo, que al derretirse en boca pueden causar la maximización del bienestar y del placer. Los voluntarios en el experimento tenían colocados los gorros de electroencelografía (EEG) con los electrodos estudiando su reacción en el cerebro, y monitores cardíacos durante las dos pruebas de consumo de chocolate y beso apasionado. Luego se compararon los resultados con el de los ritmos cardíacos habituales.

A pesar que el beso aumenta el ritmo cardíaco, el efecto no es tan duradero como el del chocolate, que incrementa el ritmo cardíaco a 140 pulsaciones por minuto, de los 60 pulsaciones típicas por minuto. El estudio también descubrió que, cuando el chocolate se derrite en boca, todas las áreas del cerebro reaccionan de forma más  intensa y prolongada que por la excitación de un beso.

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A pesar que a la mujer generalmente le atrae más el chocolate que al hombre, en la investigación se documentaron las mismas reacciones al chocolate para ambos sexos.

Era previsible que el chocolate (especialmente el chocolate negro) aumentara el el ritmo cardíaco dado que contiene algunas sustancias estimulantes. El chocolate contiene feniletilamina, que puede aumentar los niveles de endoformina, la sustancia que otorga placer al cerebro. Asimismo, contiene cafeína que tiene efectos estimulantes en el cerebro. Ello podria explicar porqué el chocolate gusta tanto, y porqué algunas personas se convierten en adictas hacia su consumo.

El mismo equipo de investigadores en otros estudios previos también documentaron que leer es más relajante que escuchar música o que salir a caminar. Lo hicieron en investigaciones encargadas por el fabricante de chocolates Galaxy como parte de una campaña de promoción consitente en regalar un millón de libros.

En otro contexto, también en un estudio neurológico, en este caso encargado por la compañía de pinturas Dulux, documentaron el estado de placer fisiológico producido por la imaginación de ciertas actividades. Los hallazgos demuestraron que “la mujer considera el redecorado de una habitación tan placentero como el sexo”.

¡Buen y próspero 2015, amigos!

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El Autor

Roberto Álvarez del Blanco

Es una de las principales autorida- des internacionales en marketing y estrategia de marca. Profesor del IE Business School.

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