Diseño de interfaces para impresionar al cerebro
Detrás de cada interface hay un diseñador. En algunos casos hasta un equipo integrado por varios de ellos, y todos tienen que considerar numerosos aspectos. ¿Cómo debería ser la sonoridad de Siri? ¿Qué cosas se le pedirá a Alexa que haga? ¿Cómo esperan los usuarios que reaccione el robot Kuri cuando le realicen una broma?
Poco a poco nos estamos acostumbrando a vincularnos con interfaces, e incrementalmente ellas también a convivir con nosotros, ya que interactúan con su entorno, hablan con sus usuarios, e incluso interpretan nuestras emociones según cambian nuestras expresiones faciales. Se denomina a este fenómeno Uso Afectivo de Interface (UAI), término adoptado del campo de la Computación Afectiva.
La Computación Afectiva es una especialidad de las ciencias computacionales, que se ocupa (y desarrolla) aquellas tecnologías que se pueden considerar inteligentes, y emocionalmente conscientes. Estas tecnologías presentan significativas oportunidades y desafíos debido a que disponen de competencias para comportarse con maneras y costumbres sociales. Así, podemos interactuar con ellas como si de seres humanos se tratara.
Cuando las personas ingresan en esa relación, la personalidad que ha sido diseñada para esos bots también afecta nuestro comportamiento. Se asume que cuando el bot tiene poco carácter estimula la peor reacción en los niños. Cuando no hay límites a la falta de cortesía, los niños tienden a ser más descorteses, e incluso pueden convertirse en abusivos. Cuando nos dirigimos a Alexa no es necesario pedir por favor, o decir gracias. La falta de autoafirmación y firmeza también puede afectar a los adultos. Por ejemplo, se ha estudiado cómo los bots femeninos responden al acoso sexual. Se ha demostrado que la personalidad permisiva de estos asistentes puede reforzar estereotipos preocupantes y perturbadores sobre la mujer, y permitir que el usuario se sienta libre para degradarla a su antojo. Continue reading
Cerveza creada con inteligencia artificial
La expresión inteligencia artificial (IA) fue acuñada por John McCarthy en 1956, y la definió cómo: “… la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligente”. La IA, también llamada inteligencia computacional, es la inteligencia exhibida por máquinas. En ciencias de la computación, una máquina “inteligente” ideal es un agente racional flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea.
Coloquialmente, el término inteligencia artificial se aplica cuando una máquina imita las funciones «cognitivas» que los humanos asocian con otras mentes humanas, como, por ejemplo: “aprender” y “resolver problemas”. Avances tecnológicos todavía clasificados como inteligencia artificial son los sistemas capaces de jugar ajedrez, GO y manejar por sí mismos.
Las cosas van demasiado rápido con la inteligencia artificial. Expertos vaticinan que el desarrollo de la IA, el mayor reto tecnológico de la historia, dará a luz una nueva generación de robots autónomos capaces de atender nuestras necesidades. Sin duda asistiremos a enormes avances en esta área. El futurólogo Raymond Kurzweil, que hoy trabaja en la división de Ingeniería de Google, está convencido de que durante este siglo los robots serán capaces de pasar el test de Turing, incluso antes de 2029. No sería la primera vez que se cumplen sus predicciones. El test de Turing, se basa en que la máquina en cuestión debe ser capaz de escribir una historia de ficción, crear un poema o elaborar una pintura para superar la prueba. Para superar este test, el agente artificial debe desarrollar un artefacto creativo a partir de una serie de géneros artísticos que requieren un mínimo desarrollo de inteligencia. Además, el artefacto debe cumplir con ciertas limitaciones que son impuestas por el evaluador humano. Aunque la creatividad no es exclusiva de la inteligencia humana, sí es uno de sus sellos de identidad”. Continue reading
Cerebro interactuando con máquinas: “Brain hacking”
La especialidad de hackear el cerebro “brain hacking” pretende explicar cómo las neurociencias pueden contribuir a desarrollar ciertas tecnologías que facilitan estimular la aparición, entre otras cosas, de imágenes teofánicas. Constituye un campo ambicioso para aumentar las funciones del cerebro mediante la computación y la inteligencia artificial (IA).
Sin embargo, los recientes avances en esta área han producido cierta inquietud entre los expertos científicos debido a la preocupación sobre que determinados progresos en la computación del cerebro podrían generar desigualdades sociales, y alterar profundamente aspectos relevantes de la experiencia humana. Integrar la mente humana con las máquinas indudablemente creará beneficios, riesgos y oportunidades para diversos aspectos de la vida.
La neurotecnología es toda aquella tecnología que ejerce una influencia fundamental sobre el entendimiento del cerebro, y diversos aspectos de la consciencia u otras actividades de primer orden en el cerebro humano. Incluye tecnologías diseñadas para mejorar y reparar funciones cerebrales, y permitir a los investigadores y médicos clínicos visualizar el cerebro. Asimismo, la computación del cerebro es una interface cerebro-ordenador, en ocasiones denominada interface neuronal-control (NCI), interface máquina-mente (MMI), interface neuronal directa (DNI), o interface cerebro-máquina (BMI). Todas ellas implican un procedimiento de comunicación directa entre la red cerebral y un artilugio externo. La interface cerebro-ordenador (BCI) se diferencia de la neuromodelación ya que permite el flujo de la información bidireccional. Se la emplea en investigación, construcción de mapas, o para asistir, aumentar o reparar funciones cognitivas y sensoriales motoras.
Para entender mejor los aspectos y tendencias de esta nueva especialidad (computación del cerebro, tecnología del cerebro o neurotecnología) es conveniente analizar el impacto que pueda originar en distintos sectores. Con el objetivo de ilustrar estos adelantos analizaremos el impacto en los sectores del juego y entretenimiento, en el de educación, en marketing, en salud/neurología, en tratamientos de salud mental, en las ciencias del deporte, en entretenimiento y en defensa. Continue reading
Piel artificial para robots
Más suave que la piel humana, más delicado que el contacto con un bebé, capaz de sentir el cambio de temperatura. Hablamos de un sensor… un polímero… convertido en piel artificial para robots.
A ritmo acelerado los robots se han vuelto más humanos. Están dotados de inteligencia artificial, flexibilidad, y apariencia humana. Ahora, investigadores de la UCLA y de la Universidad de Washington han implantado sensores flexibles en la piel artificial que se ¨injerta¨ en los dedos de los robots, o en sus prótesis, para mejorar su capacidad sensorial.
La piel humana constituye el mayor órgano y está repleta de terminales nerviosas que suministran información instantánea sobre temperatura, presión y dolor. La piel robótica está configurada por polímeros inteligentes expandibles según la humedad y la temperatura, y con partículas piezoeléctricas que generan corriente eléctrica cuando reciben presión.
Los adelantos en esta área se realizan a nanoescala, creando materiales que reaccionan ante múltiples estímulos. Se trata de sensores microscópicos que pueden ser 2.000 veces más sensibles que la piel humana. El núcleo inteligente se inserta entre dos nanorredes de electrodos, que detectan las cargas eléctricas producidas cuando los sensores sienten un objeto, y transmiten esa información al procesador central. El mayor desafío es lograr la capacidad para distinguir entre sentidos diferentes.
Hablar en silencio
La Inteligencia Artificial avanza y progresa con pasos decididos. Tres alumnos del MIT han desarrollado en el Media Lab el prototipo que responde al nombre de AlterEgo; una wearable que permite a los humanos interactuar con el lenguaje natural en banda ancha con máquinas, asistentes de inteligencia artificial, servicios, y otras personas sin mencionar palabra, sin movimientos externos, simplemente vocalizando internamente. El aparato capta las señales eléctricas, inducidas por los movimientos deliberados de la articulación del habla (cuando la persona intencionadamente vocaliza internamente) de la misma forma que cuando se habla con uno mismo. El aparato capta las señales eléctricas que emite el cerebro a medida que pensamos determinadas palabras, las decodifica, y las convierte en instrucciones.
AlterEgo tiene como propósito desarrollar la inteligencia humana y hacer que la informática, Internet, y las máquinas inteligentes se conviertan en extensiones naturales de la cognición humana, facilitando una conversación discreta, silenciosa entre las personas y las máquinas. El sistema es privado, personal y constituye una alternativa fluida para todas las plataformas informáticas actuales. Permite, además, una discreta solución a la información digital (servicios y aplicaciones) donde la interacción es intrínseca, más que extrínseca.
Las interfaces actuales presentan ciertas barreras para el mínimo esfuerzo, y para la comunicación privada humano-máquina. Para ello, hay que abstraer la atención del entorno, o en ocasiones verbalizar los mensajes privados mediante el habla, en público. El wearable supera estas barreras permitiendo a las personas comunicarse con los ordenadores sin necesidad de realizar ninguna acción explícita, sin obstruir la percepción, permitiendo que las personas sigan presenciando sus entornos con total normalidad. Continue reading
Mirando al futuro
Hoy te propongo hacer un ejercicio intelectual, acercándonos a la eudaimonía (palabra de origen griego que describe una vida completa, floreciente, significativa), y que, en síntesis, implica florecimiento humano.
Imaginemos que estamos en el año 1988. Internet o la Resonancia Magnética Funcional todavía no son ubicuas. Tampoco hay teléfonos inteligentes o GPS. La energía fotovoltaica solar no existe y tampoco los autos eléctricos. El mapa del genoma humano no ha sido descubierto aún.
Si la vida ha cambiado tan dramáticamente en los últimos 30 años … ¿Qué sucederá en los próximos 30 años? La humanidad se enfrenta a cambios sin precedentes, y el mundo necesita de nuevas soluciones. Continue reading
Tecnología como nueva nicotina
La adicción a los teléfonos inteligentes se ha convertido en peligrosa. Cuando se documenta que a algunas personas les resulta complicado relacionarse con otras debido a que necesitan consultar frecuentemente a sus teléfonos algo está fallando. En ciertos casos, se ha demostrado que personas que se encuentran forjando una relación cuando además interactúan con el teléfono en forma continuada, al final se sienten estúpidos.
Evidentemente, la tecnología está transformando al mundo y es positiva en innumerables aspectos. Sin embargo, la cuestión va más allá de si es buena o mala. La verdadera paradoja es lograr un uso equilibrado.
Sabemos que la interacción con los medios sociales produce dopamina en el cerebro, lo que activa los centros del placer. Es el mismo neuroconductor que se produce cuando se fuma, bebe o juega. Por ello, algunos analistas comienzan a observar a la tecnología como a la nueva nicotina. Hay personas que miran, miran y chequean la pantalla de su móvil, aunque no halla información nueva, o nada interesante. La cuestión es mirar y mirar. Continue reading
Chocolate, besos y reacción en el cerebro
Para estas fechas de celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Reyes el consumo de chocolate aumenta sensiblemente. Durante la gran parte de la historia del chocolate, éste ha sido una bebida. La presentación del chocolate sólido sólo se pudo conseguir con las mejoras introducidas en la industria chocolatera de finales del siglo XIX. En la actualidad, el consumo de chocolate se extiende por todo el mundo, en forma líquida, sólida y helada. Cuando el chocolate entra en contacto con la lengua, y se derrite, su efecto en el cerebro es superior al que produce un beso apasionado.
El consumo de chocolate está en pleno auge. En el transcurso de 2020, la brecha entre el cacao que el mundo demandará y la oferta productiva aumentará a un millón de toneladas métricas y en 2030 esa cifra llegará a los dos millones, según informan Mars Inc. y Barry Callebaut AG, las mejores compañías productoras de chocolates.
En 2010, sólo China consumió 40.000 toneladas de cacao. Este año, la cifra llegará hasta las 70.000 toneladas, por lo que Hershey Co. pronostica que el mercado chino será el segundo mayor, sólo por detrás de Estados Unidos. Otros países como India y Brasil también han aumentado sensiblemente su consumo. La ICCO, organización que aglutina a los productores de cacao mundial, ha aclarado que la alerta sobre el posible colapso del mercado del cacao es errónea. En un comunicado publicado recientemente, la organización confirma que hay reservas de sobra como para soportar el actual incremento de la demanda. Nuevas megaplantaciones en marcha con plantas modificadas que producen más y mejor garantizarán la oferta a una demanda imparable.
Cuando se trata de darle al cuerpo y al cerebro una maravillosa sensación de bienestar, el chocolate se impone a un beso apasionado, según se ha demostrado científicamente. Continue reading
Breve historia de los mensajes subliminales

Las opiniones sobre las influencias subliminales se han manifestado desde hace cientos de años, aunque ha sido durante las últimas décadas cuando se han observado con perspectiva científica. La idea, sin embargo, proviene de la antigüedad. Evidencias históricas sugieren que en el siglo V a.C., los pensadores griegos ya comenzaron a utilizar un lenguaje sutil y persuasivo para influir solapadamente en las personas. A mediados del siglo XX la idea llamó formalmente la atención, aunque la ciencia sólo recientemente ha comenzado a estudiar los efectos de los mensajes subliminales.
La cuestión es si el neuromarketing podrá convertir a los consumidores en zombies (o esclavos) y si está asociado a práctica subliminales. La respuesta es un rotundo no; su enfoque en ninguna circunstancia se orienta a emitir estímulos, señales o mensajes por debajo de los límites normales de percepción. Sin embargo, es interesante hacer una breve reflexión sobre este tema y desasociar definitivamente el estereotipo (incluso antes de que se generalice) de las actividades y aportaciones del neuromarketing.
Diseño de automóviles y emociones
Un reciente estudio realizado por la marca Volvo ha demostrado que el diseño puede vincularse a las emociones humanas básicas, documentando por primera vez el poder emotivo del diseño de los automóviles. El primer experimento científico de esta naturaleza ha revelado que la belleza del diseño de un automóvil puede evocar tangiblemente un amplio y poderoso abanico de sentimientos, alineados con las emociones humanas básicas.
La investigación mediante electroencefalografía (EEG) permitió analizar cómo el cerebro reacciona emocionalmente al diseño del automóvil y cómo su estética afecta a los sentimientos. Se pudo demostrar cómo las personas reaccionan emocionalmente a las formas de la carrocería, particularmente cómo los hombres parecerían estar genéticamente programados para ser agradados por el diseño de acero estructural con líneas delicadas.







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